jueves, 25 de septiembre de 2008

Y para viajar... la Oystercard

Ni tan cara ni mucho menos barata. Después de tres semanas en la capital de Europa doy fe de que se trata de una ciudad prohibitiva para el ciudadano medio y más aún para cualquiera de los más de 35 millones de turistas que la visitan cada año (porque, a diferencia de Coruña, London sí es turística). Dos necesidades suponen para mí el más doloroso desembolso: un bien como el tabaco y un servicio como el transporte. Por muy catalán que seas no podrás evitar rascarte el bolsillo para adquirirlos. En cuanto al enemigo nicotinoso del cuerpo humano, he llegado a pagar 8.50 libras (algo así como 10.7 euros) por un paquete de Lucky Strike. De ahí mi costosa decisión de traer de España ocho paquetes de 50 gramos de tabaco de liar, de los que sólo quedan cinco por diferentes motivos. Y en lo que respecta al transporte, actualmente pagamos 109 libras (unos 137 euros) al mes por poder movernos entre las zonas 1 y 3. Suerte que vivimos en la zona 2 y no en ninguna de las otras siete de la periferia. Como dato, un coche que entra al centro ha de pagar 10 libras cada vez que lo hace. Eso, más gasolina y parking, pueden suponer unas 500 libras al mes. Poca cosa. Además, los londinenses han de hacerse cargo de diferentes impuestos (llama poderosamente la atención que deban pagar mensualmente por disponer de los cinco canales básicos de televisión), pueden llegar a pagar 12 libras por ir al cine y te cobran según tu cara bonita en según qué pub.

Ante semejantes atracos, qué mejor suerte que llegar en el momento en el que el temible euro está haciendo temblar las balanzas monetarias al colocarse más cerca que nunca que su vecina la libra (1 libra = 1,26 euros). Y qué mayor ventaja que quedarse aquí y conocer las gangas que nos ofrece esta ciudad –que, como las meigas, habeilas hailas-. Momento de hablar, por ejemplo, de ropa. La usada, alternativa y curiosa que venden en los numerosos y baratos mercadillos de los diferentes barrios; y la barata y moderna de Primark, tienda en donde Blly y yo ya nos hemos dejado caer un par de veces. Tiempo también de referirse al alcohol y, como no, de la cita ineludible de cada lunes: el Walkabout. Y es que, después de llegar a pagar 5 libras por una garimba hemos encontrado en esta discoteca (y antigua iglesia) un referente en las noches londinesas debido al escaso precio de la pinta (1 libra) y el buen ambiente reinante. Y, asimismo, instante de dar a conocer lo que para ti probablemente sea más que tentador: menús de hamburguesa/kebab/alitas/costillas + bebida + patatas a 1.99 libras. Por todo ello, y haciéndome eco del pensamiento gallego del amigo Einstein, te contesto: ¿Es tan cara London? Pues depende.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

nuevo internacional al canto... esto es la ostia xDDDDDDDD
nunca mejor dicho "internacional" xD

1 aperta.

FuKini

see you in London!!! dijo...

estamos a 5 dias de tener q volver a pagar 100 libras por la oyster :S ¡¡como vuela la pasta!! xDDDD tenemos q empezar a ir andando a todos los lados xDD

Migdalia dijo...

dios mioooo ... y si que es re caro el transporte... me muero. mejor llevate tu moto... run ruuuun! jeje muak